lunes, 28 de noviembre de 2005

Mi nuevo blog cthuloideo

He creado un segundo blog muy específico, en el cual voy a ir narrando las aventuras y desventuras de un grupo de aventureros que pasaron de jugar rol a luchar contra los Mitos de Cthulhu que nos acechan.

Ya sabrán algunos de ustedes que soy narradora de La Llamada de Cthulhu, un juego de rol de terror basado en el universo de Lovecraft. Narro para mi grupo desde hace años, y la evolución del grupo ha sido tremenda.

Por eso me decidí a inmortalizarlo (tanto como se puede inmortalizar algo en internet) en el blog Fundación Horacio Debussy Jones III.

Una advertencia: si juegas este juego, o tienes pensado jugarlo, NO LEAS el blog, pues son relatos de aventuras preconstruidas. Y si alguna vez alguien narra para ti una aventura que ya has leido, te aburrirás terriblemente.

Disfrútenlo. En este momento hay una primera publicación, El hechizo de la Casa Corbitt.

VII Tertulia Caraqueña de Ciencia Ficción, Fantasía y Terror




Y así pasó una tertulia más... pero no fue una más. En primer lugar, porque superamos nuestro récord de asistencia: conté 22 personas, aunque no estuvieron todas al mismo tiempo. En segundo lugar porque tuvimos dos visitas especiales. No es que no hayan sido especiales todos y casa uno de los 22 asistentes (incluyéndome, por supuesto), sino que dos personas vinieron con interesantes propuestas para los escritores, aunque de interés para todos los aficionados a la ciencia ficción.

La primera propuesta vino de parte de mi amigo Héctor Torres, el editor de Ficción Breve Venezolana, quien me comentó, y pidió que corriera la voz, que ellos van a organizar un evento literario en mayo en el cual se leerán algunas obras de escritores venezolanos con cierta trayectoria (no debe ser una trayectoria muy grande, o de otro modo no me habría incluido en la lista de candidatos), pero no muy conocidos. Dijo que se le hagan llegar los textos de aproximadamente 10 páginas (espero recordar bien la cantidad) por correo electrónico (su dirección es htorres@ficcionbreve.org), pero mejor cualquier duda le preguntan directamente. Cuando tenga información más específica y detallada, la pondré acá.

La segunda propuesta vino de parte del profesor Francisco Pellegrino, quien da la cátedra de CF en la UCAB (UCAB, ¿verdad?) y que desea lanzar una REVISTA DE CF EN VENEZUELA en papel. Nos mostró cómo luciría: en papel periódico y con unas pocas páginas. El primer número saldría en mayo 2006, y el profe está pidiendo colaboraciones. Estas colaboraciones, si no entendí mal, no deberían sobrepasar las 4 páginas y deben ser de ciencia ficción. Enviarlas a su correo electrónico (fpellegrino62@yahoo.it), y al igual que con Héctor, las dudas directamente con él.

Además de esto, la tertulia fue tremendamente animada. Inevitablemente se fraccionó en subgrupos por la masiva asistencia; sin embargo, pude constatar que todo el mundo se divirtió. O al menos actuaban muy bien ;-)

Vinieron personas que habían dejado de asistir, vinieron personas nuevas... En particular tuvimos la presencia de tres de los cuatro participantes del programa de radio en el que salí publicitando las tertulias: Sergio, Diana y Omar.

Parece que las tertulias van agarrando vuelo. Ojalá sigan así. Por lo pronto, para mí resultan una agradable salida de la rutina.

Quedamos en que la próxima tertulia, que tocaría el 31/12 la adelantaremos al 17/12.

jueves, 24 de noviembre de 2005

Una historia de locos: mi salida del taller

Hace dos días me retiré del Taller 7, donde venía participando desde hacía unos cuantos meses, y que me había servido para animarme a escribir, para atacar proyectos que de otra forma nunca hubiera intentado, para mejorar mi estilo... Gracias al Taller 7 me quité las ataduras que yo misma me había impuesto, empecé a escribir, empecé a publicar (gracias, Sergio), me quité la timidez... y hasta gané un premio. Todo eso y más se lo debo al Taller.

Fue con dolor y rabia que me salí de allí. Y como no tengo con quien desahogarme, he decidido hacer aquí, pues, total, este es mi diario, ¿o no?

Todo comenzó cuando Saurio (todo un personaje: por sus obras los conoceréis) me dijo que él escribía "al galope" o un término similar. Trataba de enseñarme su perfecto estilo de escritura con un ejemplo. Como tal ejemplo se había subido a los archivos del Taller, lo comenté... como comentaba todos y cada uno de los archivos que se subían. Yo siempre fui muy metódica. Hasta los textos que no comentaba nadie... Cada fin de semana me llevaba los textos a casa y leía, tachaba, anotaba... y el lunes los comentaba. Tal cosa hice yo con el de Saurio. ¡Craso error! El señor Saurio escribe perfecto y está en el Taller para enseñar, no para que le enseñen.

Total que le señalé algunos detalles que, a mi modo de ver no andaban bien con su texto. Detalles con los tiempos verbales y con la ortografía, y le hice algunas preguntas de palabras que no entendía. No ahondé en los detalles porque me parecía obvio que eran tonterías que se corregían con una simple revisión del texto. Errores menores en los que todo ser humano cae sin darse cuenta, no "horrores" por falta de conocimiento. Es que el correo hasta lo firmé con besos (como es usual en mí) y con un emoticón. Fue una pérdida de tiempo. Eso fue el 30 de mayo.

Su respuesta fue inmediata. Le ofendió que yo sugiriera que a su texto le hacía falta una revisión. Fue, en mi opinión, desproporcionado, aunque yo traté de tomármela con soda. Incluso cuando me escribió: "Mirá que sos jodida, eh."

Yo le respondí que no se ofendiera, que yo criticaba igual a todo el mundo. Y le dije que si le parecía prejuiciada (total, ya habíamos tenido un intercambio previo de opiniones cuando participé en una comisión para un relato suyo), que no tomara en cuenta mis opiniones y ya. Hasta allí tenía que haber llegado la cosa. Pero no.

Entonces intervino Axxonita insinuando que Saurio no aguantaba una crítica (eso entiendo del término "bancársela"... a lo mejor y hasta estoy equivocada). Y Saurio le respondió que lo mío era una no-crítica y que yo era como un corrector de Word. Para ofenderse, ¿no?

Luego hubo alguna intervención más; de Axxonita, que logró que Saurio se disculpara (?), aunque no sé muy bien con quién o por qué; Javier Torres, que opinaba igual que Saurio, pero lo dijo con mucha más educación; de Piki, que se puso a comentar el cuento de Saurio (y de allí en adelante el tema se desvió de lo que tiene que ver conmigo).

El hecho es que Saurio insistió en que le señalara esos detalles que le había mencionado, pero sin señalarlos uno a uno. Exigio, literalmente. Yo, de estúpida, lo hice. Saurio también me insistió en le criticara los textos como lo haría un crítico profesional, hablando del estilo, del impacto, de una cantidad de cosas que no sé ni cómo definir... y yo no sé hacer eso. Lo más que yo puedo decir es me gusta, no me gusta, me divierte, me aburre... y eso no es de utilidad para ningún escritor. Y se lo dije. Le dije que yo criticaba lo que sabía criticar, que no iba a irme de hipócrita a hablar de lo que no sabía. Lo hice un ejemplo muy desafortunado: dije que El Quijote me parecía un asco, literariamente hablando, para ilustrar el hecho de que mi opinión, en ese nivel, no valía nada. Claro, hubo gente que tomó mi comentario muy mal, y lo dijo, aunque yo traté de explicar mi intención y no estoy segura de haberlo logrado.

Sé que hubo algo más por ahí, y recuerdo claramente que acabó diciendo que mis críticas eran insultantes. Esos últimos correos los borré, por lo que no recuerdo al pelo las palabras. Ese día hice mutis en el Taller. Incluso dejé de participar en los ejercicios.

Cuando volví de vacaciones, en agosto, volví a participar escribiendo algunos ejercicios. Hasta aquí, santa paz. Yo me había prometido no discutir con Saurio. El problema es que, como humana que soy, llenita de defectos, ya estaba cargada de prejuicios y, cada vez que leía un correo de Saurio me prometía no meterme donde no me habían llamado. Y funcionó durante varios meses.

Durante esos meses sucedió que Saurio hizo un comentario sobre un cuento mío que salió en Axxón. Y no, no le di las gracias por haberme "felicitado"... ¿Y saben por qué? Porque su felicitación destilaba veneno. Era incluso insultante. Pues, Saurio se ofendió por eso. Aunque no niego que tuviera razones para ello. Pero no dijo nada... Se tragó la rabia hasta que explotó.

¿Por qué explotó? Porque se sintió aludido. Sergio intervino en una discusión entre dos personas del Taller; una hizo un comentario a un cuento, la otra criticó a la crítica. Y me indignó que Sergio dijera que él no quería la autocensura en las críticas... después de que yo tenía meses sin comentar ningún cuento. Así que no pude resistir la tentación de hacer un comentario ligeramente irónico sobre eso. Sergio me escribió por privado y aclaramos muy bien las cosas, de buena manera y con acriño, como es usual. De eso no voy a reproducir nada aquí, porque fueron correos privados.

Pero Saurio... Saurio sí escribió públicamente al Taller. Y puso "su" versión de los hechos, en la que yo soy la bruja malvada que no hace más que amargar la vida de la gente buena y linda. Como sea, su correo me ofendió tan profundamente que, para no rebajarme a su mismo nivel y responder con todas las cosas que me estaban pasando por la mente, tomé la decisión de salir del Taller. Lo hice de inmediato, sin dar explicaciones. Imagino que habrá gente allí que ni se ha enterado. A los únicos que se los comuniqué fue a mis tres compañeros del cuento a cuatro manos, al encargado de los turnos (pues había un cuento mío a la espera de ser subido a los archivos) y a Sergio. Sergio no me ha respondido. Ni media palabra. Lo peor de eso es la de cábalas que me estoy haciendo para explicarme su silencio, y no todas son agradables...

Si alguien ha llegado hasta aquí, me gustaría comentar algunas frases del correo de Saurio:

"Susana está tergiversando mal los hechos y basta ir al archivo de los mails del Taller para ver que no es cómo ella dice."
---Yo misma digo que basta ver en el archivo del Taller para ver quién tergiversa aquí...

"Pues bien, Susana los comentó y no sólo lo hizo sino que lo hizo, a mi criterio, con mala saña, agarrándose de confesiones que yo había hecho sobre mi forma de escribir para denostar los textos."
---Es imposible demostrar que hubo mala saña en mis comentarios. Más aún, viendo los comentarios a cuentos que yo he mandado al Taller, es obvio que el mío fue un comentario más.

"Mi respuesta, lo admito, fue ácida y un poco calentona, aunque estuvo (o quise que estuviera) dentro de lo caballeroso y de lo profesional."
---¿Caballeroso? ¿Decirme jodida y decirme insultante es ser caballeroso? Caramba, la caballerosidad ha evolucionado mucho desde que... ¿desde cuándo?

"Su respuesta fue que desde ese momento no iba a leer ni comentar nada más mío, una actitud que me pareció y me sigue pareciendo muy infantil, pero, bue, allá ella."
---No encuentro el correo donde dije eso, aunque a decir verdad sí me suena haberlo escrito. Pero las cosas hay que verlas en contexto: ¿por qué iba yo a criticar un texto de alguien a quien mis críticas no le son útiles? Ojo: admito haberle dicho que no lo iba a criticar... pero jamás dije que no lo iba a leer. Una sutileza, pero creo que importante. Saurio interpreta mis reacciones como mejor le parece. Infantil... ¿será infantil no desperdiciar esfuerzo en señalar errores de ortografía y puntuación a alguien que considera no necesitarlo?

"y digo que es una pelotuda resentida y mentirosa"
---Esto es lo que me ofendió y me llevó a renunciar al Taller. Jamás lo insulté. Él se cansó de hacerlo. Bien, que se quede donde lo quieren, que en mi buzón de correo no será.

Y puede que escribir esta entrada de mi blog sí sea infantil, inmaduro e inútil... pero aquí entra quien quiere entrar, nadie lo hace por obligación. Y yo necesitaba el desahogo.

Salve.

miércoles, 16 de noviembre de 2005

Frases de Ger

Tengo un amigo muy querido que se llama Germán Amatto. Quiero decir bien grande su nombre porque sé que algún día va a ser tan famoso como escritor que mi blog se verá inundado de visitantes buscando conocer al Germán de sus inicios. Germán escribe, a mi modo de ver, de manera excelente. sus historias atrapan.

Pero Ger también tiene otra faceta que ignoro si es sólo para mí o la comparte con toda la gente que tiene la suerte de conocerlo. Y son sus afiladas frases.

Esta mañana le he pedido permiso para publicarlas aquí, en mi blog, y, dulce como es, me lo ha dado. He aquí las de hoy.
Sí, es que el maldito cuento no se deja. Ya voy por la mitad, y los diálogos son indomeñables. Ayer nomás, un párrafo arisco me quiso morder. Ah, es terrible, la doma de cuentos. Son seres traicioneros, que esperan el momento en que uno crea tenerlos en la palma y entonces.... te atacan con un adverbio venenoso o una frase afilada o se vuelan cuando uno cree que ya están domesticados.

lunes, 14 de noviembre de 2005

FILVEN 2005

El sábado estuve de paso por la Feria Internacional del Libro. Ahora que "Venezuela es de todos", eso realmente se nota. Da gusto ir a una feria en la al final de cuentas vas a gastar dinero, y ¡no tener que pagar entrada! Es que las políticas populistas tienen sus ventajas, digo yo.

La mayoría de los stands no me llamaron mucho la atención. Al final aterricé en el de Ediciones B y me compré (baratísimos por cierto) un libro de ciencia ficción (Frankeinstein desencadenado de Brian Aldiss), dos de divulgación (El cerebro de Broca, de Sagan, y uno sobre partículas elementales -ya me veo escribiendo sobre eso para el Zapping de Axxón), y dos de historia novelada (las continuaciones de Azteca, de Gary Jennings). Y me prometieron Caballo de Troya 7 para el miércoles, así que me daré una vuelta por allí de nuevo.

Lo más llamativo para mí, que no tenía idea, fue enterarme que existe una Red Nacional de Escritores de Venezuela, y que están haciendo un censo. Tengo la planilla, pero no me decido. Hay muchos factores a favor y en contra. Quisiera oir opiniones (ya tengo una, la de Juan Raffo, a quien no le simpatiza la idea).

Es que me pongo a pensar en las Sociedades de Autores de otros países y me da pánico que se enriquezcan con mi trabajo. Para eso prefiero regalarlo. Y por otra parte, ofrecen incluso una seguridad social para escritores... aunque estoy consciente de que puede ser solamente un canto de sirenas.

Total que no sé si censarme o no...

viernes, 11 de noviembre de 2005

Cuento - La cola

Hoy me siento especialmente feliz, pues ha salido en Ficción Breve Venezolana mi cuento La Cola. Esta historia se inspiró en una cola verdadera. Era el 20 de mayo y yo volvía de Maracay, de un evento, hacia Caracas a última hora de la tarde. Y allí estaba: La Cola. No se movía. Encendimos la radio para escuchar la emisora vial y nos enteramos de que tenía más de cinco kilómetros, que había sido causada por un choque tremendo y que no había esperanza de que lo levantaran en poco tiempo. Y me imaginé lo que sucedería si la cola no se moviera nunca. No es la gran cosa como motivación de un cuento, pero me sirvió para entretener la mente mientras vegetaba el largo tiempo que tardó en comenzar a moverse.

Pueden leer La Cola en este enlace:
http://www.ficcionbreve.org/cuentos/lacolass.htm

De paso, ahora aparezco en la base de datos de escritores venezolanos:
http://www.ficcionbreve.org/autores/autorrs.htm

¿Qué tal?

Ficción Breve Venezolana ganó el Premio Nacional del Libro en la categoría "Mejor página web que promocione al libro venezolano".

Mi más sincero agradecimiento a Héctor Torres, editor de Ficción Breve Venezolana, por su gran amabilidad, espero encontrarlo alguna vez en la Tertulia.

Unified Field Theory - Tim Joseph

No sé muy bien en dónde fue publicada esta obra, pero siempre me ha parecido excelente para explicar el por qué los científicos todavía no han podido (ni podrán) encontrar la Teoría Unificada de los Campos. Está en inglés, pero una traducción le hace perder gracia. Disfrútenlo.
In the beginning there was Aristotle,
And objects at rest tended to remain at rest,
And objects in motion tended to come to rest,
And soon everything was at rest,
And God saw that it was boring.

Then God created Newton,
And objects at rest tended to remain at rest,
But objects in motion tended to remain in motion,
And energy was conserved and momentum
was conserved and matter was conserved,
And God saw that it was conservative.

Then God created Einstein,
And everything was relative,
And fast things became short,
And straight things became curved,
And the universe was filled with inertial frames,
And God saw that it was relatively general,
but some of it was especially relative.

Then God created Bohr,
And there was the principle,
And the principle was quantum,
And all things were quantified,
But some things were still relative,
And God saw that it was confusing.

Then God was going to create Furgeson,
And Furgeson would have unified,
And he would have fielded a theory,
And all would have been one,
But it was the seventh day,
And God rested,
And objects at rest tend to remain at rest.

Bueno, para los que les cueste mucho leer en inglés, una traducción propia:
TEORÍA UNIFICADA DE LOS CAMPOS

En el principio fue Aristóteles,
Y los objetos en reposo tendían a permanecer en reposo,
Y los objetos en movimiento tendían a volver al reposo,
Y al final todo estuvo en reposo,
Y Dios vio que esto era aburrido.

Entonces Dios creó a Newton,
Y los objetos en reposo tendían a permanecer en reposo,
Pero los objetos en movimiento tendían a permanecer en movimiento,
Y la energía se conservó y el momento se conservó
y la materia se conservó,
Y Dios vio que esto era conservador.

Entonces Dios creó a Einstein,
Y todo fue relativo,
Y las cosas rápidas se volvieron cortas,
Y las cosas rectas se volvieron curvas,
Y el universo se llenó de sistemas inerciales,
Y Dios vio que esto era relativamente general,
pero muchas cosas eran especialmente relativas

Entonces Dios creó a Bohr,
Y éste fue el principio,
Y el principio fue el quantum,
Y todas las cosas se cuantizaron,
Pero algunas cosas aún eran relativas,
Y Dios vio que esto era confuso.

Entonces Dios iba a crear a Furgeson,
Y Furgeson podría haber unificado,
Y podría haber presentado una teoría,
Y todo podría haber sido uno,
Pero era el séptimo día,
Y Dios descansó,
Y los objetos en reposo tienden a permanecer en reposo.