miércoles, 28 de diciembre de 2005

¿Cuál es tu alineamiento?

Cuando juegas rol interpretas un personaje, el cual debe tener unas ciertas pautas de comportamiento que le dicen cómo reaccionar ante ciertas situaciones. Por ejemplo, ¿qué hubiera hecho Luke (¡atención! ¡SPOILER de Star Wars! jejejejejejeje) si nunca hubiera sabido que Darth Vader era su padre? ¿Lo hubiera perdonado? No pretendo responder a eso (respóndanse ustedes mismos). El hecho es que puedes interpretar a un Vader o a un Luke, a un Han Solo o a un Lando, y cada uno de ellos reaccionaría de forma diferente ante las mismas situaciones. Igual que en la vida real.

Cada juego de rol tiene diversas formas de modelar el comportamiento de los personajes. Una de las más completas, a mi modesto entender, es la de AD&D, el juego más clásico. Allí se clasifican a las personas en nueve grupos, con nueve alineamientos. Quiero describirlas por encima. Lo que sigue está tomado del Manual del Jugador D&D Tercera Edición, no textualmente.

LOS NUEVE ALINEAMIENTOS

1) Legal bueno, el cruzado
Actúa como se espera que actúe. Se enfrenta al mal y lo hace impecablemente. Dice la verdad. Ayuda a los necesitados. Mantiene su palabra. Critica las injusticias. Detesta que los culpables queden impunes. Combina honor y compasión. Lucky Starr, el personaje de las novelas juveniles de Isaac Asimov (Lucky Starr, el ranger del espacio y posteriores) es un buen ejemplo de legal bueno. En Star Wars, Obi Wan es legal bueno. En el Señor de las Anillos, Aragorn es legal bueno (aunque tuvo que madurar como ser humano antes de enfrentar su destino).

2) Neutral bueno, el bienhechor
Hace lo mejor que una persona buena puede hacer. Le gusta ayudar a los demás. Colabora con reyes y jueces, aunque no se sienta obligado a ello. La diferencia entre el neutral bueno y el legal bueno es que el primero hace el bien porque lo desea, el segundo lo hace porque es su obligación (aunque hacerlo también lo haga feliz). Gandalf es neutral bueno, pues él, como Valar no tiene necesidad de ayudar a los mortales en su lucha contra el mal. En la vida real, yo diría que la Madre Teresa de Calcuta es neutral buena, pero si hiciera la caridad porque su religión la obliga, sería legal buena.

3) Caótico bueno, el rebelde
Actúa según los dictados de su conciencia, sin preocuparse por lo que se espera de él. Sigue su propio camino, pero es amable y benévolo. Cree en el bien y en el derecho, pero no confía en leyes ni reglas. Detestan la intimidación y el despotismo. La brújula moral que sigue un caótico bueno puede no estar alineada con la de la sociedad. Robin Hood es el clásico ejemplo de caótico bueno. El Zorro también es un ejemplo muy apropiado.

4) Legal neutral, el juez
Actúa según los dictados de la ley, la tradición y su código moral. Lo más importante es el orden, sea su orden personal o sea que crea en un orden igual para todos, en la forma de un gobierno fuerte y organizado. Gil Grissom, de CSI Las Vegas, es legal neutral y su código es la ciencia: para él, las pruebas son, le importa más bien poco si eso acusa o libra de sospecha a una persona. Otro ejemplo de legal neutral es R. Daneel Olivaw, que creía en el orden como medio para lograr el bienestar de la humanidad; la base de la ley cero de la robótica (un robot no puede dañar a la humanidad ni por inacción permitir que la humanidad resulte dañada) radica en este alineamiento.

5) Neutral, el indeciso
Hace lo que le parece la mejor idea. No siente especial atracción por el bien o por el mal, ni por la ley o el caos. Claro que piensa que el bien es mejor que el mal; es mejor tener buenos vecinos y gobernantes que estar rodeados de gente malvada. Pero no defenderá el bien como un ideal intangible. Hay dos clases de neutrales. Algunos de ellos defienden la neutralidad por convicción: piensan que demasiado bien es tan peligroso y perjudicial como demasiado mal, lo mismo con el caos y el orden. Los otros, la mayoría, son neutrales por falta de compromiso hacia un extremo o el otro. Me resulta difícil encontrar un ejemplo claro.

6) Caótico neutral, el espíritu libre
Hace lo que se le antoja. Es individualista. Valora su propia libertad, pero no se esfuerza en defender la de los demás. Evita la autoridad, se queja de las restricciones y desafía a la tradición. No perjudica a las instituciones deliberadamente, como parte de una campaña de anarquía. Para hacer eso debería sentirse motivado por el bien (y el deseo de liberar a los demás) o por el mal (y el deseo de hacer sufrir a los que son diferentes de él). Es caótico neutral Han Solo, antes de unirse a la resistencia (nadie dice que tu alineamiento no pueda cambiar ante las experiencias que te toque vivir).

7) Legal maligno, el dominador
Toma metódicamente lo que desea, siempre dentro de los límites de su código moral, pero sin importarle si en el camino daña a alguien. Se preocupa por la tradición, la lealtad y el orden, pero no por la libertad, la dignidad ni la vida. Juega según las reglas, pero sin mostrar piedad ni compasión. No suele infringir la ley o romper una promesa. Podría tener algún tabú personal (por ejemplo, no matar niños). Por ello se siente superior a un villano sin escrúpulos. En mi opinión, el Hannibal Lecter de la película El Silencio de los Inocentes podría caer dentro de esta categoría.

8) Neutral maligno, el malhechor
Hace lo que sea por salir impune. Sólo se preocupa por sí mismo. No sufre por aquél al que mata, sea por sacar provecho, por deporte o por conveniencia. No aprecia el orden. No respeta la ley, la tradición ni código alguno. Es la maldad en estado puro, sin honor ni redención. Saruman, en el Señor de los Anillos, es neutral maligno.

9) Caótico maligno , el destructor
Hace lo su codicia, odio o ansia de destrucción le obliguen a hacer. Es violento, cruel, agresivo, impredecible, despiadado y brutal. Colabora con otros sólo por la fuerza. Un líder caótico maligno conserva su cargo mientras logre no ser asesinado. Un ejemplo perfecto es Melkor, en el Señor de los Anillos (ver El Silmarillion), que busca la destrucción de toda la Tierra Media en venganza contra Ilúvatar.

Bien, me parece un ejercicio interesante el ubicarse a sí mismo en uno de los nueve alineamientos. No es sencillo, pues a veces uno tiende hacia ubn alineamiento y a veces hacia otro, y es por ello que mis ejemplos pueden ser cuestionables. Sin embargo, creo que toda persona (y personaje) tiende hacia uno de los nueve con preponderancia.

Si yo me describiese, lo haría como caótica neutral. Yo me defiendo a mí misma por encima de los demás. No suelo sacrificarme por otras personas, a menos que se trate de alguien que en mi opinión lo merezca; en este último caso, el sacrificio me hace feliz, así que sigo mirando por mí. Soy hedonista. Y la neutralidad es para mí un reflejo de la justicia. Soy capaz de juzgar a quien quiero si comete una injusticia, y al mismo tiempo soy capaz de reconocer la justicia en un enemigo. Respeto al justo, aunque asumo que la injusticia es parte de la vida. Me sacrificaría por un ideal, pero siempre por un ideal personal. No quiere decir esto que no sea capaz de amar; lo soy, y mucho. Y el amar me hace feliz, por lo que es un camino más hacia mi propio bienestar. A veces tiendo a la bondad, y hago el bien a otros... aunque muchas veces me arrepiento. Por eso vuelvo a la neutralidad, porque la bondad no abunda. ¿Por qué hacer algo por alguien si no harían lo mismo por mí? Es mi forma de pensar, aunque a veces actúe de otra forma.

Lo que sigue es un reto. Si has conseguido leer hasta aquí, ¿estarías dispuesto a determinar tu alineamiento? Espero generar comentarios a esta nota con sus alineamientos y con la justificación de la elección. Y, una vez que hayan decidido cuál es su alienamiento, podrían pasar por esta dirección:

En ella encontrarán un cuestionario que les ayudará a confirmar si eligieron o no el alineamiento apropiado. Yo confirmé que soy caótico neutral. ¿Se atreven a ser clasificados?

domingo, 25 de diciembre de 2005

La vida es como un estúpido juego de cartas

DESMAYARSE DRAMÁTICAMENTE
Actividad
Ocio: 0
Costo: 0
Agregar 1 punto de tristeza y 1 más por cada dos personas en la habitación
"Yo... me siento desfallecer... THUD"
"¿Dijiste THUD?"
"Fue el sofá"

No hace mucho alguien insinuó que me comportaba como una frágil dama victoriana que que se desangra cortada por el filo de dos palabras. Bueno, la frase me gustó. Y aprovecho la similitud con mi estúpido juego de cartas para disfrazarme por un momento de frágil y desmayarme dramáticamente... en mi cama, a dormir, luego de la Nochebuena. Nuevamente son las 2 y media de la madrugada y tengo sueño. Buenas noches.

sábado, 24 de diciembre de 2005

REP-special de Navidad 2005 (Navidad en Caracas)




Hace algunos días, mi grupo de rol se reunió para celebrar el tradicional almuerzo navideño que tenemos el último domingo antes de cada Navidad. Lo primero que hicimos, considerando que un par iba a llegar un poco tarde y no es muy amable comer antes de que la familia esté completa, fue jugar un estúpido juego de cartas. Luego comimos y finalmente jugamos otro estúpido juego de cartas. Todo esto con algo de música navideña de fondo. Y se me ocurre que es apropiado contar un poco sobre las costumbres navideñas de mi ciudad, tal y como se desarrollan hoy en día entre la gente como nosotros (que no podemos ser muy normales, siendo jugadores de rol).

Empecemos por la música. En Venezuela se escucha en Navidad dos clases de música: el aguinaldo y la gaita. Un aguinaldo no es más que un villancico. Tenemos aguinaldos netamente criollos, y cantamos también aguinaldos provenientes de otros países, algunos españoles, otros traducidos al castellano. La gaita es una música navideña totalmente venezolana, bailable y alegre. Pues resulta ser que entre aguinaldos y gaitas teníamos un montón de discos. Me provoca ponerles la letra de un aguinaldo venezolano:
EL NIÑO CRIOLLO
Música: Luis Morales Bance
Letra: Isabel Herrera

Si la Virgen fuera andina
y San José de los llanos,
el Niño Jesus sería
un niño venezolano.

Sería un niño de alpargatas
y liquiliqui planchado
y en vez de aureola un sombrero
de cogollo deschiflado.

Si la Virgen fuera andina...

Tendría los ojos negritos,
quien sabe si aguarapados
y la cara tostadita
del sol de por estos lados.

Si la Virgen fuera andina...

Por cuna tendría un chinchorro
chiquito, muy bien tejido,
y la Virgen mecería
al niño Jesús dormido.

Si la Virgen fuera andina...

Los ángeles cantarían
en vez de gloria aguinaldos
con furrucos, con maracas,
una charrasca y un cuatro.
Se vale preguntar las palabras que no entiendan, pues hay muchos localismos en la letra.

Mención aparte merece la comida. Una típica comida navideña consta de hallaca, ensalada de gallina, pan de jamón y algo más, que puede variar entre jamón planchado, pavo relleno o pernil de cerdo. De postre suele servirse torta negra o dulce de lechoza, aunque nosotros servimos postres algo menos tradicionales.

Hablemos de la hallaca. En vez de contar lo que es, mejor les cuento cómo se hace. Se empieza escogiendo una buena hoja de plátano. Lo que llamamos plátano en Venezuela no es lo que llaman plátano en otros países. Nuestro plátano es más grande que una banana (a la que llamamos cambur), áspero y no se puede comer crudo. Usualmente se prepara frito, al horno, hervido... y se suele servir como acompañante de la comida, aunque es dulce. Bueno, decía que se escoge una hoja de plátano grande y bonita, se lava bien y se unta de aceite en una de sus caras. Sobre ella se coloca una bola de masa de harina de maíz coloreada con onoto y se aplasta hasta tener un disco bien delgado. En su centro se pone una cucharada de guiso de carne de res. El guiso se hace de muchas formas diferentes; hay una receta de guiso casi por cada familia. Además del guiso se suele poner un trozo de pollo y unos cuadritos de cerdo (algunas personas hacen el guiso con las tres carnes de una vez, y yo pienso que queda más sabroso así). También se ponen algunas pasas, un par de aceitunas verdes, unas alcaparras, una tirita de pimentón y una de cebolla. Según la zona del país, pudiera tener una rebanada de huevo duro o una almendra o algunos garbanzos. Puestos los ingredientes, se cierra la hoja como un paquete, se asegura con pabilo y se cocina en agua hirviendo.

Las hallacas se hacen en familia, por el gran trabajo que representan, y se hacen bastantes hallacas para que duren varios días. Una vez cocinadas, se guardan en la nevera o en el congelador. Y al comerlas, se calientan en agua hirviendo nuevamente, y se le quitan las hojas de plátano. Nosotros fuimos más prácticos: le quitamos las hojas y las calentamos en el microondas. Hay quien dice que eso le quita gusto a la hallaca y la seca... pero es mentira. O es que nosotros no somos "gourmets" de hallacas, no sé.

El pan de jamón se hace preparando una masa de pan, extendiéndola en una mesa, colocando jamón planchado, pasas y aceitunas, enrrollándolo y al horno. Algunas panaderías lo hacen en masa de hojaldre, pero el tradicional es con masa de pan normalito.

La ensalada de gallina tiene, obviamente, gallina, papas, zanahorias y mayonesa. La he visto con guisantes. Y la he visto con aceitunas.

El jamón planchado es un jamón que viene en forma esférica, ahumado y cubierto con un melao (caramelo) y trozos de piña y cerezas en almíbar.

La última tradición navideña que no he mencionado es el amigo secreto, pero no lo solemos jugar por razones que serían un tanto largas de explicar aquí. Son las 2 y media de la madrugada del 24 de diciembre y ya tengo sueño. Buenas noches.

domingo, 18 de diciembre de 2005

VIII Tertulia Caraqueña de Ciencia Ficción, Fantasía y Terror

Y se fue una nueva tertulia, la última del año.

Como siempre, llegué de primera a las cinco en punto (segundos más, segundos menos), así que me puse a leer, pero no logré avanzar más de una página cuando llegó el primer invitado: S'nta del planeta K'laus, aka Viajero, aka Milan. Y nos pusimos a comparar las ventajas y desventajas de nuestras respectivas Palm. Fiebrúos que estábamos los dos.

Poco después llegaba Juan Raffo, que hacía meeeeeeeeses que no lo veía. Antes, al menos, coincidíamos en CCF, pero ahora ya ni eso. Así que lo primero que hizo fue preguntar sobre los últimos acontecimientos acaecidos en éste mi blog y en las listas. Nos pusimos (los tres) en contexto mientras llegaban los demás.

Llegaron entonces Farrens (antiguo compañero de rol, actual miembro de Umbral, creo, y quién sabe qué más) y Mirta (su novia), Guido (nuestro avatar merideño), luego Sergio (el técnico de la radio donde me entrevistaron), más tarde Marttin (ya creía yo que no iba a llegar) y finalmente Alexis (el umbraloso principal).

Para este momento estábamos haciendo una trivia de cuentos y películas de CF, ganando el premio nuestro Guido. Me quedé con la duda acerca de qué clase de implantes le habrán hecho en el congreso transhumanista para tener esa memoria. El más joven y el que más CF conoce (y recuerda). Cuando llegó Alexis le caímos encima para que nos contara cómo iba el tema de la nueva revista de CF que el profesor Pellegrino está montando, pero fue poco lo que nos pudo decir.

Hacia las ocho y media tuve que retirarme. Si pasa por aquí alguno de los contertulios, mucho agraceré cualquier comentario esclarecedor acerca de lo que hicieron en mi ausencia.

A los contertulios, muy feliz navidad. A los demás no, que todavía seguiré escribiendo en lo que queda de año.

Salud.

jueves, 15 de diciembre de 2005

La nostalgia de las babas, cit.

Vengo de la USB (Universidad Simón Bolívar). Suelo almorzar allí, en el Subway, una vez por semana, ya que de hecho trabajo muy cerca (y nos dan el descuento de 10% por ser profesores). No hace mucho, en una lista de correo, estuvimos rememorando los años de universidad los que hemos pasado por la USB, y una de las chicas, Zoraida, está dando clases allí. Y yo me dije: ¡Qué caramba! Trabajando tan cerca y no nos conocemos personalmente. (Es que internet acerca pero también aleja mucho. ¿Cuántas veces hemos enviado a un compañero de trabajo un correo electrónico en lugar de llamarlo por teléfono a su extensión o caminar veinte pasos hasta su oficina?)

El Viajero, Milan, que vive en La Victoria pero pasa más tiempo en Caracas ;-) se unió a la reunión. Así que tuvimos una micro-tertulia USBista mi esposo (cohorte 86), mi amigo Thato (cohorte 97), Milan (cohorte 74), Zoraida (que estuvo en alma, aunque no pudo en cuerpo) y yo (cohorte 90). Rememoramos. Milan nos contó anécdotas de antes de nuestra época. Mi esposito contó las suyas. Hasta yo tenía cosas que contar y que Thato no sabía.

Bueno, fotos no hay. Nostalgia sí. Por los años pasados, por las bestialidades de antaño, por los patos de la laguna y, cómo no, por las extintas (?) babas del estanque.

Y a propósito de babas... Recuerdo que cuando estaba medio nueva en la universidad me di una escapadita con un novio para el estanque. Claro, entonces no estaba contaminado, y era hasta bonito. Había (debe haber) una glorieta, y allí pasamos la tarde (más de una, a decir verdad). Era un lugar bastante solitario y para llegar allí había que usar zapatos deportivos, pues el camino era tierra y piedras, pelín incómodo.

En mi época las babas ya eran una leyenda urbana. Si en esos días hubieran habitado babas allí se habrían dado banquete con las ocasionales parejas que se escapaban al lugar para estar a solas. Eso sí, mosquitos había por cantidades.

martes, 13 de diciembre de 2005

La vida es como un estúpido juego de cartas

Para beneficio de los que necesitan traducción:

ESTÚPIDO JUEGO DE CARTAS
Actividad
Ocio: 1 dado - 2
Costo: 0
"¡No puedo creerlo! ¡Mi VIDA está completamente contenida en este juego!"
"¡Quisiera que mi vida viniera con expansiones!"

Y lo voy a demostrar con una serie de entradas que ilustrarán el punto. Por lo pronto, que todo hay que decirlo, en los últimos días he obtenido números bajos en el dado, a veces 1, a veces 2. Pero lo mejor es que mi dado usualmente cae en 6 o en 5, y de vez en cuando en 3 o 4. O sea, que soy más feliz o neutra que triste. Además, cuando eso no sea así, siempre puedo conseguirme un dado cargado, ya saben, de esos que tienen dos 6 y ningún 1... ;-)

Bueno, señores, mi vida sí que ha traído expansiones... y las que faltan por salir.

Por si a alguien le interesa, este estúpido juego de cartas se llama Cheez Geek (y alguna vez verán cartas de su expansión Cheez Goth) y es de Steve Jackson Games.

domingo, 11 de diciembre de 2005

¿Millones de moscas no pueden equivocarse?

Corría el año 83. Contaba 11 tiernos añitos y cursaba 5º grado de primaria. La maestra tuvo que dejarnos solos un rato y usó la táctica usual: Hagan este ejercicio mientras regreso. El ejercicio de marras era ordenar alfabéticamente una lista enorme de palabras. Ese día jamás lo olvidé. Cada quien se puso a hacer el ejercicio en su cuaderno (excepto, por supuesto, los que nunca le hacían caso a la maestra) y al acabar nos pusimos a perder el tiempo. En algún momento, comparamos los ejercicios.

En algún punto de la lista de palabras hubo una discrepancia. Yo había puesto las palabras X, Y, Z en este orden. Todos los demás las habían puesto en orden X, Z, Y. La confusión provino de confundir la tercera letra con la segunda.

Recuerdo mucho que una de las niñas (incluso me acuerdo de su nombre, Vanessa) me dijo: ¿No puedes pensar que si todos te decimos que es X, Z, Y y tú eres la única que dice lo contrario, entonces tú debes estar equivocada?

Yo me mantuve en mis trece, porque estaba bien segura de lo que había hecho. Llegó la maestra, y era yo quien tenía razón. Ese día aprendí que lo que dice la mayoría no siempre es la verdad. Así, cuando tengo dudas siempre me aferro a mis convicciones, aunque el mundo entero me diga que estoy equivocada.

Y sin embargo se mueve...

sábado, 3 de diciembre de 2005

¡Hoy es mi cumpleaños!

Hoy cumplo 33 añitos y miren qué bellezas me han regalado esta mañana: un Cthulhu de peluche y una Palm. Es ahí cuando uno se da cuenta de que esa persona especial realmente se ocupa de conocerte y saber qué te gusta y qué no.

Y es que soñaba con este peluche desde hacía meses. No es una locura. Total, soy fanática de los relatos de Lovecraft y de los escritores que tratan el mundo de los Mitos en general desde hace años, y soy Guardiana de los Arcanos, es decir, narradora del juego de rol de la Llamada de Cthulhu, también desde hace años. Ahora puedo sentarme a narrar abrazada de mi Cthulhito, mientras mis jugadores pierden y pierden cordura.

Y la Palm... pues para leer libros electrónicos, por supuesto, cómodamente instalada en la cama, o en la calle sin tener que llevar un pesado libro en la cartera. (Ya mi cartera dejará de ser una "cartera de guerra a dos manos" y se convertirá en una "cartera ligera a mano y media". Mis amigos roleros entenderán esto.)

Marttin, que sepas que fuiste el primero (excluyendo, por supuesto, a mi esposo, que duerme en mi cama y se les adelanta a todos). Gracias, corazón.

Y gracias a todos los demás también.

jueves, 1 de diciembre de 2005

Reflexiones que vienen muy a cuento

Hace rato, en una de las tantas listas de correo en las que participo, una amiga querida mandó un texto de Mario Pergolini y Eduardo de la Puente, que pueden leer en este enlace: http://www.istlyrecreacion.edu.ar/links/Novedades/piedralibre.htm

El hecho es que algunas frases me gustaron como para traducirlas al "venezolano" y ponerlas aquí para que no se me vuelvan a olvidar nunca más.
Te acuerdas de ese tiempo en el cual...

... las decisiones importantes se resolvían con un "tin marín de dos pingüé"

... se detenía cualquier pelea con un "taima, taima"

... se arreglaba cualquier error con un "no vale"

... tener mucho dinero era poder poner hoteles al jugar al Monopolio

... la bomba de agua era el arma más letal que se hubiera inventado