(viene de aquí...)
No quiero seguir dándole vueltas al tema, porque todo lo que yo diga aquí es muy rebatible. Pero sí voy a poner, sin juicios de valor, algunas experiencias que he vivido y otras que he observado, y que me han llevado a tener esta muy particular opinión sobre las relaciones humanas.
1) Mi amiga "A" estaba destrozada porque su novio la acababa de dejar. Y conoció a un hombre de otro país a través del correo electrónico. Luego pasaron al chat. Luego añadieron cámara web. Ella empezó a sentirse muy atraída por él. Puedo decir, porque la conozco, que se enamoró. Estuvo dispuesta a mudarse de país, con todo lo que eso implica. No puedo decir cómo acabó todo porque hubo factores externos que terminaron esa relación.
2) A "G" lo conocí por correo electrónico, ya que ambos estábamos en una lista de correo sobre un tema que a ambos nos gustaba. He conocido a infinidad de personas a través de las listas de correo. Desde que conocí a "G" han pasado más de 10 años. Nuestra relación ha pasado por todos los estadios: amistad superficial, cariño, incluso cierta picardía natural entre dos personas de diferente sexo, intercambio de fotos, mensajes privados, chateos... Hace dos años tuve la oportunidad de conocerlo en persona. Teníamos más de 8 años de relación. Nos habíamos peleado, nos habíamos reconciliado, nos habíamos alejado, nos habíamos acercado de nuevo... Y verlo fue muy interesante, porque era estar con una persona que conoces de toda la vida, y a la vez con alguien que te da la sensación de no conocer. Sin embargo, la extrañeza se pasó a las pocas horas, cuando reconocía en esos ojos extraños a una persona que había aprendido a conocer, mejor quizá que él mismo.
3) Tengo un compañero de trabajo que conoció a una chica por Internet, no sé exactamente a través de cuál herramienta. Llevando varios meses de relación a distancia, planeó unas vacaciones en el país en el que ella vivía. Sin embargo, la convivencia no fue lo que ambos esperaban y decidieron poner fin a su relación. Por cierto que después conoció a otra mujer en Caracas y vivieron juntos, hasta que descubrieron que la convivencia tampoco era lo que esperaban. El hecho de que sigan juntos hoy en día es consecuencia de un embarazo no planificado. La cosa es que mi compañero no parece encontrar la convivencia a gusto, ni con quien conoció a distancia ni con quien conoció en persona.
4) Cuando mi papá estaba hospitalizado, hubo un día que el médico me dijo que no creía que sobreviviera. Los siguientes días, y hasta que ocurrió el fatal desenlace, yo andaba por los pasillos de la oficina con lágrimas en los ojos. Nadie empatizó conmigo en esos días. Nadie me preguntó por qué lloraba. Y "T", a quien yo consideraba amigo, fue la persona que elegí para desahogarme. Fui a hablar con él. Le dije que el médico me había dicho que mi papá se iba a morir, y me lancé a su cuello llorando. Él me apartó y me preguntó que cómo era eso. Le expliqué. Me dijo: "ahora tengo algo que hacer, luego hablamos". Todavía estoy esperando a que hablemos, dos años después.
5) Hace unos días puse un emoticón de cara triste en mi Facebook. Varias personas me preguntaron qué me pasaba, y eso está bien, se agradece, y les conté. Pero hubo alguien, "S", que vive en otro continente, que es fruto de una cultura muy diferente a la mía, a quien conozco desde hace unas pocas semanas, que me dejó abrazos en su comentario. Poco después, cuando me vio en línea, me dijo que esperaba que estuviera mejor, y me preguntó qué sucedía. Y hablamos un rato largo. Creo que sólo hablé detalladamente del tema con él y con mi esposo.
6) Mis amigos "P" y "Y" se fueron a vivir a otro país hace ya varios años. Nuestra amistad sigue viva, por supuesto, por el cariño que media entre nosotros. Pero también porque seguimos en comunicación diaria y constante, a través de la mensajería instantánea, el correo electrónico, sus comentarios en mi blog y a veces incluso Facebook. Hace poquito viajé y estuve en su casa, y fue cmo si nunca hubiera habido separación.
7) Desde hace tres años y medio coordino un taller literario a través de una lista de correo. De ese taller literario nació un portal y una revista digital. La revista y el portal existen gracias a un equipo internacional. Gente de Venezuela, Colombia, México, Argentina y Paraguay trabajan en conjunto con la misma fluidez que si estuvieran físicamente en una misma oficina. Y de allí me han surgido grandes amistades...
8) Mi amiga "G" se sintió físicamente acosada por alguien que conoció a través de una lista de correo. Ella vive en sudamérica, él en norteamérica. Y nunca se han visto las caras.
9) Conozco a una chica que se enamoró de alguien que vive en otro continente. Su relación empezó por Facebook, continuó con mensajería instantánea y fue convenientemente aderezada por el video chat con cámara web. Su enamoramiento incluía los típicos celos que nacen del no saber si él está con alguien más. Habló de eso con él, y su respuesta fue dura. "Yo no creo que nosotros tengamos ninguna relación", le dijo. "No una relación de verdad", añadió. Luego de ese episodio se alejaron un tiempo, pero él volvió, porque se dio cuenta de que ella le hacía falta y le dijo: "Tal vez es que yo no he querido aceptar ante mí mismo que sí tenemos una relación". Todavía no se han visto y sus besos sólo han sido emoticones escritos en una ventana de chat. Hasta el sol de hoy, cuando se encuentran en el chat se dicen "te amo".
10) Mi hermana se fue de Venezuela cuando yo era niña. Por un tiempo nos escribimos cartas por correo tradicional, pero acabamos dejándolo. Un poco porque era un fastidio esperar tres meses a recibir una respuesta, un poco porque ella se había casado y tenía otras cosas de qué ocuparse. Nunca hubo una verdadera relación de adultas entre nosotras. Ahora, con el Internet y con el teléfono vía web que es más barato, seguimos sin tener una relación de verdad.
(continuará...)





Muy, muy buenos ambos posts Susanas, muy buenos también los comentarios en el primero (deberías poner un avisito recomendando que lean los comentarios).
Ahora comentemos el lado oscuro de esto, la gente que utiliza los medios electrónicos para aprovecharse de los sentimientos de otros, hay gente que utiliza las redes sociales como un supermercado en donde tomar, usar y dejar a las personas.
Pero bueno, esto sucede en las relaciones normales también.
!Excelente Suss!. Tus comentarios me parecen adorabolemente humanos guiados por un exquisito espiritu cientifico. No obstante, si bien yo quite una conclusión de tus palabras, y el que vos no llegues a una conclusión manifiesta puede ser a proposito para dejarle ese saborcillo, me quedo con la duda de si lo que entendi es lo que hay que entender...Como no quiero parecer con defectos mentales voy a evitar decir a que conclusiión llegue, pero si voy a decirte que me encantaría saber si la moraleja que quite yo es la que se supone se debe obtener.
Jorge.
Lobito: todo ámbito donde hayan seres humanos tiene su lado oscuro. Es cierto que las redes te permiten cierta impunidad gracias al anonimato y a la falta de legislaciones internacionales, con lo cual es más fácil. Pero en la vida real también hay gente que "usa".
Jorge: Mañana viene la conclusión, no desesperes. :-)
Creo que todo esto es muy significativo. Hay suficientes argumentos como para pensar que lo virtual no es más que una herramienta a disposición que quien quiera socializarse con ella. Estoy totalmente de acuerdo contigo. Tiene sus cosas buenas y sus cosas malas, igual que cualquier relación existente sin lo virtual de por medio.